Un proverbio chino declara, “Detrás de un hombre capaz siempre hay otros hombres capaces.” La verdad es que el trabajo en equipo se encuentra en el corazón del gran logro. La pregunta no es si los equipos tienen un valor. La cuestión es si reconocemos ese hecho y nos convertimos en mejores jugadores del equipo. Por eso afirmo que uno es un número demasiado pequeño para alcanzar la grandeza. No se puede hacer algo de gran valor solo.
Te reto a pensar en un acto de verdadera importancia en la historia de la humanidad que fue realizado por un solo ser humano. No importa cuál sea su nombre, usted encontrará que un equipo de personas ha participado. Esa es la razón por la cual el ex presidente de EE.UU. Lyndon Johnson dijo: “No hay problemas que no podemos resolver juntos, y muy pocos que podamos resolver por nosotros mismos.”
C. Gene Wilkes, en su libro sobre el liderazgo de Jesús, señaló que el poder de los equipos no sólo es evidente en el mundo de hoy en las empresas modernas, pero también tiene una historia profunda que es evidente incluso en los tiempos bíblicos.
Wilkes, afirma:
Equipos involucran a más de una persona, proporcionando así más recursos, ideas y energía de la que sería creada por solo una persona.

Equipos pueden maximizar el potencial de un líder y minimizar sus debilidades. Puntos fuertes y débiles son expuestos más fáciles en individuos.
Los equipos proveen múltiples perspectivas sobre la manera de satisfacer una necesidad o alcanzar una meta, por lo tanto la elaboración de varias alternativas para cada situación. Conocimiento individual es rara vez tan amplio y profundo como cuando un grupo busca la solución de un problema.
Los equipos comparten el mérito de las victorias y la culpa por las pérdidas. Esto fomenta la humildad genuina y comunidad auténtica. A su vez, los individuos toman el crédito y la culpa solos. Esto fomenta el orgullo y a veces una sensación de fracaso personal.
Equipos ayudan a mantener los líderes responsables y enfocados en la meta. Individuos sin equipo puede cambiar el objetivo sin rendición de cuentas.
Los equipos pueden simplemente hacer más que un solo individuo.
Si quieres alcanzar tu potencial o luchar por lo que parecía imposible – como comunicar tu mensaje 2000 años después de que te has ido – necesitas convertirte en un jugador de equipo. Puede ser un cliché, pero no deja de ser cierto: Un individuo puede jugar, pero son los equipos que ganan campeonatos.
El escrito es propiedad de John C. Maxwell. Para más info puede ir a su blog.
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