Aquí puedes leer todos nuestros artículos…





¿Cuántas veces has estado al frente del la TV y has visto a un líder, pastor, evangelista o apóstol prometiendo que si das cierta cantidad serás prosperado? Tal vez ha prometido que si das la ofrenda, Dios contestara esa petición que tienes. Luego el tiempo pasa y nunca ves lo prometido. Sin embargo, ves que dicho ministro conduce el carro del año y se viste como modelo de revista. Lamentablemente, tengo que informarte que te mintieron.
Dios no es una maquina de premios. No hay nada con el cual podamos obligar o torcer el brazo de Dios. Pero entonces, ¿Cómo es que estos llamados líderes prosperan? Muy simple, robando y mintiendo. Una vez conocí a un pastor que siempre decía que el daba más del 10 % a la iglesia. Claro, nunca decía que en realidad usaba la cuenta de la iglesia como su banco personal para usar dinero como quisiera. En otras palabras, daba más del 10% porque se robaba el 100%. En otros casos hay de evangelistas o predicadores que cuando necesitan dinero deciden profetizar, hablar en lenguas o llorar en un momento indicado para mover las emociones y así tener mayor ofrenda.
Piénselo, es fácil tener el último modelo del año y la mejor ropa cuando tienes una fuente inagotable de ingreso. Es fácil pagar el auto con las ofrendas de los demás. Esto es lo que hacen dichas personas. Lamentablemente, estos manchan lo bueno que hombres y mujeres buenas si hacen por ayudar a otros y la iglesia.
Entonces, ¿Cómo se a quien debo de darle? Fácil, es TU dinero. Si Dios lo dio, pero te lo dio a TI. Es por esto que Dios espera que tengamos buena mayordomía y responsabilidad de ver que hacen con dicho dinero.
1. Pregunte al líder para que se va usar el dinero
2. Pregunte ver qué cosas ha hecho tal ministerio en beneficio de otros o la iglesia
3. El que un líder quiera construir un mega-edificio nunca es una prioridad de Dios en el N.T.
a. Hay muchas personas que sufren de hambre que se beneficiarían mejor de ese dinero
4. No se deje tomar por el comentario que el diezmo y ofrenda es para los levitas o el alfolí
a. En el N.T. no existen Levitas. Todos somos sacerdotes
b. Al no haber Levitas, no hay necesidad de un alfolí
5. No se deje tomar por el comentario de que Dios te maldecirá como en el libro de Malaquias
a. Cristo según Gálatas se hizo maldición por nosotros para así ser libres de maldición
6. Dios no te bendice por lo que das, sino por como das
7. Dios no le mueve el que “siembres”, sino es Su voluntad jamás lo obtendrás por medio de El
Amados, Juan fue claro cuando dijo que su deseo era que prosperemos así como prospera nuestra alma. El tener dinero no es una clara señal de prosperidad. Según estudios recientes, en los EU después que una persona llega a un sueldo de $75,000 el dinero deja de ser una motivación de felicidad. Lo siguiente es una cita del Wall Street Journal (2010):
El ingreso mágico: $ 75,000 al año. A medida que la gente gana más dinero, su felicidad diaria aumenta hasta llegar a $75,000. Después de eso, el dinero se convierte en algo más, sin incremento en el nivel de felicidad. (http://blogs.wsj.com/wealth/
Por lo cual, el prosperar está directamente relacionado con la condición de nuestra alma. Por ende, la prosperidad de nuestra alma se basa en nuestra relación con Dios. Una buena relación con Dios significa una vida llena de gozo y paz. Tal vida no se gana con dinero, solo por medio de una relación con Dios. El famoso actor Jim Carrey dijo lo siguiente:
“Creo que toda persona debería tener la oportunidad de ser rico y famoso y que puedan hacer todo lo que han soñado para que vean que eso no es la respuesta.”
Por ultimo, si quieres prosperar tienes que trabajar. Pablo dijo que el que no trabaja que no coma. No podemos esperar que una maleta de dinero nos caiga del cielo. Debemos tener responsabilidad propia de trabajar y administrar bien lo que tenemos. No hay una vara ni historia mágica, solo un Dios que nos ama y desea que seamos diligentes con lo que hacemos y creemos.





Gracias por su interes en comunicarse con nosotros...Paz...Joe

